Volver al mar

Las palabras que le dijera su madre, le quedarían grabadas por el resto de su vida.  —Mi amor, pensé que ya lo sabías. Tú no tienes padre, te encontré en una conchita. Llegaste del mar. Por eso te llamas Marina. De niña la explicación le pareció fantástica, pero natural. La repitió una o dos vecesSigue leyendo «Volver al mar»

LLorar en la oficina

¿Por qué no se llora en las oficinas? Mi oficina toda de vidrio, me ve correr al baño cada tanto, no porque necesite ir, si no porque necesito llorar. Sí, el baño me escucha llorar constantemente, las lloraditas de emergencia, para poder seguir funcionando normal. Tres jaladitas de mocos y de regreso, soy nueva, soySigue leyendo «LLorar en la oficina»

Mando a distancia

Existe una pereza que me mantiene anclada al suelo.  Una decadencia, una inacción, un rendimiento.  Existen pantallas que muestran la realidad como un espejo. Existen cosas que no cambian si no me levanto.  Intermitencias, transmisiones y frecuencias.  Existen imágenes que no quiero ver,  existen canciones que no quiero oír. Existen mandos a distancia en losSigue leyendo «Mando a distancia»

El problema de María

María hojea las páginas de una revista vieja en otra sala de espera. No puede evitar imaginar la vida de las modelos en ella, les inventa historias. Ese es precisamente el problema — ¿Por qué le habrán puesto María? El nombre más común y falto de creatividad. ¡Qué ironía! —. Pasea la mirada por laSigue leyendo «El problema de María»

Casa Inhabitable

El día que llegué a la Casa Inhabitable había caminado mucho, el asfalto bullía bajo mis zapatillas con el calor acumulado. El sol me había seguido por muchas horas y la camiseta se me pegaba al cuerpo. Encontrar una casa así en esos parajes fue algo inesperado, sus altos muros de ladrillo rojo, su formaSigue leyendo «Casa Inhabitable»

El fracaso de La muerte

La muerte salió a buscarme para llevarme del mundo. Llegó a mis poemas y encontró mis pedazos, pero estos ya se habían adherido a quienes los leyeron. Me encontró en mi primer libro, en el que morí primero, pero tampoco pudo llevarme, renací en el siguiente como renacen las flores luego del invierno.  Me buscó enSigue leyendo «El fracaso de La muerte»

Brillar con luz propia

Yo siempre admire la melancolía de la luna, nunca me detuve a pensar que en el día la luna desaparece y en la oscuridad, le roba su luz al sol. El sol, que dedica sus días a hacerse menos con cada hora que pasa, pero no  logra ocultar su luz  detrás de otros. El sol,Sigue leyendo «Brillar con luz propia»